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Adoración Nocturna Española

 

Adorado sea el Santísimo Sacramento   

 Ave María Purísima  

 
 

Liturgia de las Horas

 

Santos y Beatos

Mauricio y co mrs, Emérita mr,

 

Mauricio y co mrs.        

 

JOSÉ APARICIO SANZ y 232 MÁRTIRES VALENCIANOS

Fiesta litúrgica de todos: 22 de septiembre

5JOSÉ APARICIO SANZ (1893-1936)
Sacerdote, director espiritual y adorador en Lucientes (Valencia).

Martirizado el 29 de diciembre.

          JOSÉ APARICIO SANZ nació el 12 de marzo de 1893 en Enguera (Valencia). Los niños, la enseñanza del Catecismo y la Eucaristía fueron sus ideales. Como sacerdote estuvo en la vicaría de Benalí y consiguió la reconstrucción de la iglesia y de la casa abadía. En 1917 en Santa María de Oliva estuvo como coadjutor y destacó su sentido de caridad cristiana en la epidemia de gripe del año 1918. En octubre de 1921 pasó a Luchente donde desarrollo su profunda devoción eucarística. Tal vez desde entonces comenzó a firmar sus escritos como director espiritual de almas y escritor místico con el título de "Centinela de mi Sagrario". De este pueblo hizo un centro de irradiación y atracción eucarísticas donde su labor incansable comenzó a dar frutos en la solemne vigilia diocesana del mes de julio de 1925, que convocó docenas de banderas de las secciones adoradoras.
          En 1930, cuando tenía 37 años, fue nombrado arcipreste de su población natal, Enguera, hasta el 11 de octubre de 1936 en que fue detenido por unos milicianos en casa de su familia, siendo trasladado a la Cárcel Modelo donde se encontró con otros feligreses. Estos le pidieron que interceda y pidiera clemencia al Comité de Enguera, que los había encarcelado, al estar cerca las fiestas navideñas. El sacerdote accedió y el resultado fue que pusieron en libertad a unos y a otros les martirizaron, entre ellos a él. Durante los meses de cautiverio animó a sus compañeros a sufrir el martirio por Cristo y a perdonar de corazón a sus ejecutores, pues la recompensa del ―cielo" estaba esperando por ellos. Escribió una poesía durante su cautiverio que comienza así: Tú que el ejemplo de morir nos diste; Tú que has sido Maestro de humildad; / Tú que la muerte más cruel sufriste, / dame, Señor, serenidad.// Serenidad para sufrir con calma / mi bárbaro martirio; / y que hasta Ti pueda llegar mi alma / aromada de gloria como un lirio.// ¿Qué me importa el dolor y el abandono / de mi roja agonía, / si así me acerco a tu celeste trono, / si he de gozar, Señor, tu compañía?... Fue martirizado el 29 de diciembre de 1936 en Paterna. Sus restos descansan en la Capilla del Santísimo de la parroquia de Enguera.

          A continuación, una breve reseña de los laicos valencianos y otros religiosos beatificados en la misma fecha y que figuran como Adoradores Nocturnos. De todos ellos Juan Pablo II dijo en la beatificación:
          "Los testimonios que nos han llegado hablan de personas honestas y ejemplares, cuyo martirio selló unas vidas entretejidas por el trabajo, la oración y el compromiso religioso en sus familias, parroquias y congregaciones religiosas. Muchos de ellos gozaban ya en vida de fama de santidad entre sus paisanos. Se puede decir que su conducta ejemplar fue como una preparación para esa confesión suprema de la fe que es el martirio".

Oración colecta

         Dios todopoderoso yeterno que concediste al beatoJoséAparicioSanz y compañeros mártires la gracia de morir por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que así como ellos no dudaron en morir por Ti, así también nosotros nos mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

5          BEATA JOSEFINA MOSCARDÓ MONTALVÁ (1880-1936)

       Laica de Alcira (Valencia) soltera y comprometida en las obras de apostolado de su parroquia. Era de carácter sencillo y amable, muy devota de María, y por ello fue terciaria carmelita, pertenecía a la Adoración Nocturna y a las Marías de los Sagrarios. Recogía las limosnas para la Obra de la Propagación de la Fe. Era una fervorosa militante de la Acción Católica.

Oración colecta

          Dios todopoderoso y eterno que concediste a la beata José Aparicio Sanz y compañeros la gracia de morir por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que así como ellos no dudaron en morir por Ti, así también nosotros nos mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

5BEATA PURIFICACIÓN VIDAL PASTOR (1892-1936).

Laica, soltera, natural de Alcira (Valencia) se distinguió por su piedad eucarística y mariana.

Oración colecta

          Dios todopoderoso y eterno que concediste a la beata José Aparicio Sanz y compañeros la gracia de morir por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que así como ellos no dudaron en morir por Ti, así también nosotros nos mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

DIEGO MORATA CANO (1881-1936)

Vicedirector espiritual en Vera (Almería) desde 1904 a 1909.
Sin foto.

Martirizado el 22 de septiembre en Almería.       Fiesta: 6  noviembre       

         DIEGO MORATA CANO nació en Vera el 27 de marzo de 1881, hijo de Melchor, cordonero, y de Rafaela, sirvienta. En 1903 recibió el presbiterado. De 1904 a 1909 trabajó pastoralmente en Vera donde fue capellán del Real Hospital de San Agustín, director de la Escuela de Cristo, del Apostolado de la Oración y de las Hijas de María, vicedirector de la Adoración Nocturna, capellán de la cárcel en 1907. Estableció un centro de catequesis en un barrio extremo, logrando construir en él una ermita a San Antonio Abad. Fue además secretario de las Conferencias Morales y Litúrgicas del Arciprestazgo y fundó un colegio de Primera y Segunda Enseñanza, que dirigió e impartió varias asignatura. Desde 1909 fue cura regente de Bédar siendo premiado por su heroica caridad durante la epidemia de tifus. Desde 1913 los sucesivos Obispos le confiaron importantes responsabilidades en la ciudad de Almería.
         Detenido el 1 de agosto de 1936 lo enviaron al Hospital Provincial por su pésimo estado. Al que lo cuidaba confío, señalan en la web diocesana, lo siguiente: ―Anoche volvieron los del Comité y quisieron que blasfemara, al no conseguirlo me han emplazado para día que salga de aquí‖. Para librarlo el enfermero trató de prolongar el tratamiento, pero se opuso: ―Estoy en las manos de Dios que me ayudará, ¡no faltaba más! Por mucho que me hagan, el Señor me ayudará a morir, si es preciso como un cristiano‖. Al día siguiente, como lo encontraron rezando el rosario, le dispararon un tiro en el hombro. Él gritó: ¡Dios mío!, ¡Regina Martyrum!‖. Le dispararon en el cuello y dijo: ¡Señor,esportiylosperdono!Nosabenloquesehacen‖. Al arrastrarlo al cementerio de Almería, fue saludado con estas palabras: ―¡Anda Morata, que si no te he matado antes te voy a matar ahora!‖. Al amanecer, los milicianos comentaban: ―Sería cura, pero era un tío con un par de pantalones. Cuantos más tiros recibía, más gritaba el muy canalla: ¡Viva Cristo Rey! Y no pedía que le perdonáramos la vida, nos perdonaba él. Sí no le pegamos un tiro en la boca no se calla‖.

 

5JUAN ANTONIO LÓPEZ PÉREZ (1881-1936)

Consiliario en Cantora (Almería).

Martirizado el 22 de septiembre en Albox (Almería).

 

          JUAN ANTONIO LÓPEZ PÉREZ nació en Cantoria, provincia y diócesis de Almería el 19 de septiembre de 1881. El 28 de mayo de 1904 fue ordenado sacerdote celebrando su primera Misa el último día de mayo en la capilla de la Sagrada Familia de Almería. El Obispo don Santos Zárate lo destinó a la curia, hasta que una grave enfermedad le privó de uno de sus pulmones y regresó a su pueblo. Allí ejerció el ministerio por más de tres. Era párroco en Cantoria cuando fue martirizado el 22 de septiembre de 1936 en Albox, provincia de Almería. La sección adoradora de Cantoria fue inaugurada el 14 de junio de 1930.
Al comenzar la persecución le aconsejaron que dejara la sotana pero no quiso hacerlo. El 22 de septiembre de 1936 fue detenido e introducido en un coche que se dirigió a Albox y martirizado bajo unas higueras.
El presbítero Gallego Fábrega escribió: ―Uno de sus asesinos confesó que había matado a un santo. Según él, murió de rodillas perdonando, como Cristo a sus verdugos‖.