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Adoración Nocturna Española

 

Adorado sea el Santísimo Sacramento   

 Ave María Purísima  

 
 

Liturgia de las Horas

 

Santos y Beatos

Sarbelio Makhlüf pb, Cristina vg mr, Balduino ab,

 

 

   Cristina

 

5       CÁNDIDO CASTÁN SAN JOSÉ (1894-1936)

      Casado. Dos hijos. Empleado de ferrocarriles. Natural de Benifayó (Valencia). Adorador en la iglesia del Espíritu Santo de Madrid desde marzo de 1926 a septiembre de 1930 en que se traslada a Pozuelo. Asistía con regularidad.

Mártir en Pozuelo de Alarcón el 24 de julio.        Fiesta litúrgica: 28 de noviembre

Oración colecta

 cDios todopoderoso y eterno, que al beato Francisco Esteban y a sus compañeros les has concedido la gloriosa victoria del martirio, mediante su oblación cruenta, haz que, por sus méritos e intercesión, po- damos dar testimonio ante el mundo, como ellos, de quién es Jesucristo. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Oración

         Jesús, Salvador nuestro, tú has querido manifestar especialmente la santidad de algunos Oblatos que moran ya en la casa paterna.
         Te pedimos hoy por la glorificación de los Mártires Oblatos de España.
         Muestra      con    mayor   claridad   la    obramaravillosa que realizaste en ellos y por ellos dándoles la fuerza de morir por confesar su fe en Ti. Concede a   tu Iglesia  reconocerlos y presentarlos a todos los fieles como auténticos mártires cristianos. María Inmaculada, Madre de Misericordia, intercede por nosotros ante tu Hijo, que con el Padre y el Espíritu Santo Vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

         ―Los mártires nos enseñan que nuestro testimonio delEvangelio pasa, no sólo por una vida virtuosa, sino también, a veces, por el martirio. El Santo Padre Benedicto XVI, en la Carta Apostólica de beatificación, afirma que los veintidós Mártires Oblatos y el laico, padre de familia, «fieles a su vocación, anunciaron constantemente el Evangelio y, derramando la propia sangre, dieron testimonio de su amor puro al Señor Jesús y a su Iglesia».
         Este es el mensaje que nos ofrecen los Beatos Mártires. La sociedad no tiene necesidad de odio, de violencia y de división, sino sólo de amor, de perdón y de fraternidad. A un mundo debilitado por heridas de toda clase, el cristiano está llamado, también hoy, a darle un testimonio fuerte de la presencia providencial de Dios y de la eficacia de su gracia que, de modo misterioso peroreal,cambialos pensamientos malvados en pensamientos de bien.
         Imitemos la fortaleza de los mártires, la solidez de su fe, la inmensidad de su amor, la grandeza de su esperanza: «Oh Dios - hemos rezado en la oración colecta- haz que, por los méritos y la intercesión de los Beatos Mártires, podamos dar testimonio de la fe y de la verdad ante el mundo».

Cardenal Amato en la homilía de beatificación

 

5

ANTONIO MONTILLA CAÑETE (1912-1936)

          Natural de Puente Genil donde aparece incluido entre los mártires adoradores. Antonio era seminarista.
          + Puente Genil 24 julio 1936

 

 

5

MANUEL MONTILLA CAÑETE (1919-1936)

      Natural de Puente Genil, como su hermano, donde aparece incluido entre los mártires adoradores. Manuel era seminarista.
       + Puente Genil 24 julio 1936 

 Fiesta litúrgica:6 noviembre

                   Beatificados en Córdoba el 16-10-2021

 

        ANTONIO Y MANUEL MONTILLA CAÑETE nacieron en una familia cristiana cuyo padre tenía un negocio de alfarería. Eran tres hermanos más. Todos estaban muy unidos. Antonio ingresó en el seminario con 13 años. Manuel lo haría con 10.
        Puente Genil quedó dividido en dos zonas desde el 19 de julio de 1936 con luchas callejeras. El 22 de julio de 1936 los cuatro hermanos Montilla Cañete, -Antonio, Manuel, José y Francisco-, decidieron huir y dirigirse a un lugar seguro en la cercana villa de Aguilar de la Frontera. Al día siguiente, ya a salvo, recapacitan y vuelven a su pueblo para asegurar la vida de sus ancianos padres y ayudarles. El día 24 les detienen en su casa. Podrían haber huido por la puerta trasera pero cubrieron con sus cuerpos a sus ancianos padres para defenderlos y librarlos de cualquier ultraje. Tras llevarlos por las calles entre burlas y maltratos, fueron conducidos a las afueras del pueblo. Fueron fusilados todos ellos y quemados sus cuerpos públicamente.
        Añade la web diocesana que el pretexto para el martirio de don Antonio y don Manuel fue únicamente por su condición de seminaristas. La detención y la muerte de los otros dos hermanos tuvo que ver más con su condición de militantes de derechas y su relación con la Acción Popular.