Tfno: 914465726;   fax: 915932445        email: consejo@adoracion-nocturna.org         Estamos: C/ Carranza, 3 – 2º Dcha. 28004 Madrid

Adoración Nocturna Española

 

Adorado sea el Santísimo Sacramento   

 Ave María Purísima  

 
 

Liturgia de las Horas

 

Santos y Beatos

Evaristo pp mr, Gaudioso ob, Vicente, Sabina y Cristeta mrs.

 

 

   Evaristo pp

 

5         SALVADOR MOLLAR VENTURA 1896-1936)

         Franciscano Menor. Sacristán. Adorador en Manises en su juventud.

         Martirizado en Paterna el 27 de octubre de 1936.   Fiesta: 8 septiembre 

 

          SALVADOR MOLLAR VENTURA nació el 27 de marzo de 1896 en Manises, y era el cuarto de los siete hijos que tuvieron Bautista Mollar y María Ventura, que, procedentes de Bechí (Castellón), habían llegado al pueblo en busca de trabajo. Muy pronto tuvo que empezar a trabajar a fin de ayudar a la familia. Hasta su ingreso en la Orden franciscana, estuvo muy vinculado a la parroquia. Era miembro de la Adoración Nocturna y de las Conferencias de San Vicente de Paúl. Los domingos enseñaba el catecismo a los niños y recitaba con ellos el rosario. Alguna persona recomendó a su madre que no permitiera al hijo irse de fraile por la merma que supondría en los ingresos familiares, pero la madre respondió: «Estoy contenta de que siga su vocación, pues él será como una lámpara encendida que arderá siempre ante el Sagrario». La vida religiosa de fray Salvador se desarrolló entre los conventos de Santo Espíritu y de Benissa y una estancia de tres años (1930-33) en San Francisco el Grande de Madrid, siempre como sacristán.
          El 13 de octubre de 1936 se presentaron unos milicianos en casa de su hermana, le detuvieron, le torturaron y cuando el día 27 su sobrina fue a llevarle la comida como todos los días, le dijeron: «El pájaro ya ha volado», con lo que ella entendió que lo habían asesinado. Se conserva una carta por él escrita estando en la cárcel, que hizo llegar a sus familiares escondida dentro de un pedazo de pan: "Pueda ser que dentro de pocos días me encuentre en la eternidad; acordaos de mí como me acordaré de vosotras y no temamos que Dios fue por el mismo camino y sin culpa propia".

Común de varios Mártires Oración

          Oh Dios, que, con el derramamiento de su sangre, has concedido a los beatos Aurelio y compañeros dar el mayor testimonio de caridad, concédenos que, permaneciendo siempre fieles a Cristo, nunca nos separemos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.Amén