La Lámpara del Santuario

Revista trimestral de la A.N.E.

     

Carta del Presidente                            

José Luis González Aullón

Queridos todos en el
       Señor
       

       En estos últimos días pasados, cuando me pongo a escribir estas líneas, parece que un soplo de esperanza se siente en nuestro rostro al recibir un aire que, nos dicen, empieza a estar más libre de virus y nos anuncia que pronto podremos afirmar que le hemos ganado la guerra. Tenemos sed de normalidad, de libertad para entrar o salir, juntarnos a cenar o a rezar, sin mirar el reloj, sin contar cuántos nos rodean, sin medir distancias,… Espero que, cuando os llegue este número de La Lámpara del Santuario, todos estos anhelos se hayan convertido en realidad en todo o en parte y nuestra vida pueda volver a la ansiada normalidad.

        Pero, ¿a qué llamamos normalidad? Para algunos será liberación de toda clase de restricciones y limitaciones, en el sentido que he querido expresar en el párrafo anterior. Para muchos será volver a pasar el tiempo de la misma forma, en los mismos lugares, con las           mismas costumbres y las pocas reglas...

 

    

 

Un jubileo significativo: Nuestra Señora de la Victoria de Lepanto_______________            

 

        El próximo 7 de octubre de 2021 se cumplen 450 años de la batalla de Lepanto, “la más alta ocasión que vieron los siglos”, en boca del ingenio de las letras, el alcalaíno Miguel de Cervantes. La batalla entre la Liga Santa formada por el Imperio español, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya fue capitaneada por Juan de Austria que contaba con la edad de veinticuatro años. Siendo tan joven fue, sin embargo, el elegido por el Papa san Pío V. Felipe II, el rey de Hispania, puso a su lado como mentor a Luis de Requesens, Comendador mayor de Castilla en la Orden de Santiago, cuya sede estaba en Villarejo de Salvanés, pueblo de nuestra querida diócesis de Alcalá de Henares. Luis de Requesens fue en su momento embajador de España ante la Santa Sede y, por tanto, tuvo ocasión de conocer la Sede de Pedro y al futuro Papa san Pío V.


LA BATALLA DE LEPANTO

       La batalla de Lepanto, que enfrentaba a la Liga Santa frente a los Otomanos, era decisiva para la Cristiandad y se presentaba difícil por la pericia en el mar de las galeras que en nombre del Islam gobernaba Alí Bajá a las órdenes del Sultán turco Selim II. Desde muchos años atrás las mentes privilegiadas cristianas, entre ellas las advertencias de santo Tomás Moro, señalaban la necesidad de protegerse del poder turco y defender la fe cristiana.
     A pesar de los ruegos de san Pío V, la desunión de los príncipes cristianos hacía difícil la empresa. Francia e Inglaterra con sus intereses y la presión de los protestantes hicieron imposible afrontar juntos la avalancha del Islam. Fue Su Santidad el Papa, y la generosidad de España, la que por fin logró poner las condiciones posibles para la Liga Santa. San Pío V le confirió un sentido religioso a la batalla, preparó a los participantes en la Liga Santa enviando predicadores que animaran y asistieran a los que formaban la Armada, con el fin de mantener vivo el espíritu religioso en sus gentes. Antes de emprender la batalla se celebró la Santa Misa con confesiones. El mismo Papa oraba a la Santísima Virgen buscando su intercesión. Unos días antes del desembarco estaba en su oratorio ante la Virgen y tuvo una visión que le anticipaba la victoria de la Liga Santa. Desde ese momento siempre pensó que la victoria de Lepanto, ocurrida el 7 de octubre de 1571, había sido una concesión de la Virgen del Rosario.

      Concluida la batalla con la victoria, el Papa san Pío V ordenó que todos los años en el día 7 de octubre se hiciese una fiesta en acción de gracias en memoria de “Nuestra Señora de la Victoria” (Decreto consistorial de 17 de marzo de 1572). Por su parte el Papa Gregorio XIII determinó, el día 1 de abril de 1573, que la fiesta en lo porvenir se...

  

 

 

“VENID A MÍ” (Mt 11,28)                              

D. Juan M. Melendo

   

        Imitación de Cristo (Libro IV, cap. 1): “Veo que no cabes en los cielos de los cielos; y Tú dices: ¡Venid a Mí todos!
        Querido adorador, el uno de julio celebramos el 130º aniversario del tránsito al Cielo de nuestro fundador. Imploramos su protección para la obra que Dios le inspiró: la Adoración Nocturna en España.
        El 30 de junio 1891, en el último artículo de su vida (La Lámpara del Santuario Tomo XXII, 1891/1. Págs. 185-190), ¡que animo a leer y meditar!, aconseja que vivamos más y mejor la vocación de adoradores, como único remedio para el mundo de hoy.
        Vivir la presencia de Dios de día y de noche, para estar unidos a Jesús, puesto que perpetuamente permanece el Señor en adoración, viviendo siempre en la Eucaristía para interceder por nosotros”, y así garantizar la adoración perpetua unidos a Él, ¡qué gran vocación!
        Recuerda los fines de la adoración, para no mundanizarnos por modas culturales, sociales, políticas u otras, sino salvar al mundo desde la Eucaristía.

        Dice Don Luis: que no puede haber ocupación mejor ni que más bien responda a la vocación cristiana, que la de adorar a Dios Eucaristía de día y de noche”. En la adoración se vive el gozo de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios y redimido para la Vida divina; por ello, “el fin directo de la adoración es la mayor gloria de Dios, que consiste en hacer bien al hermano y ayudar a la Santa Iglesia esposa de Cristo, en la conversión de los...

 

 

     Los Congresos Eucarísticos en la estela del Vaticano II______________

  1. Un poco de historia

          La obra de los Congresos Eucarísticos, como toda una serie de iniciativas congresuales que nacen en la Iglesia en torno al siglo xix, tiene la intención prioritaria de reivindicar el carácter social y no sólo individual, de la fe cristiana, frente a la pretensión de un liberalismo político y cultural que pretendía relegar lo religioso a la esfera más privada e imponer un “pudor” religioso que, en la práctica, significaba la represión del sentido religioso de la vida humana y la reducción de la fe a lo casi vergonzante, fuera de todas las dimensiones sociales del ser humano.
        De este modo en los primeros Congresos Eucarísticos el elemento clave era la Solemne Procesión Eucarística. Evidentemente, no concebida como una “manifestación” o una mera “marcha reivindicativa”, aunque compartiendo con estos fenómenos sociales su carácter masivo y público, pero teniendo como rasgo más identitario, ser una expresión de Fe en la “presencia real” y en el “señorío social de Jesucristo”, muerto y resucitado.

         Ya a finales del siglo e inicios del nuevo siglo xx, durante el pontificado de san Pío x, sin perderse la idea original, esta se ve enriquecida por las ideas novedosas de este pontificado: la participación de los fieles en la celebración eucarística y la importancia de la comunión eucarística en esta perspectiva (con el adelanto de la edad de acceso, desde...
 

 

Emilia María Tamisier, la "Juana de Arco del Santísimo Sacramento", escogida por Dios para instaurar los Congresos Eucarísticos__________     

Del 5 al 12 de septiembre próximo tendrá lugar, en Budapest, el 52º Congreso Eucarístico Internacional, continuador de los anteriores en su finalidad fundacional de llevar las ciudades y las naciones a la Eucaristía mediante el culto público al Santísimo Sacramento.

       Dios en sus inescrutables designios de misericordia, escoge desde el vientre de sus madres a quienes han de llevarlos a cabo, y los va preparando desde su juventud. Así, para introducir en su Iglesia los Congresos Eucarísticos, predestinó a Emilia María Tamisier, nacida en Tours en 1834
       A la niña Emilia María, en la escuela de las Hermanas del Sagrado Corazón de Marmoutiers, se le confió el encargo de componer cada año una corona de flores para el Monumento del Santísimo Sacramento expuesto el Jueves Santo. Lo preparaba con todo esmero, y ponía detrás de las flores esta pequeña nota: "¡Oh Jesús, concédeme que tu vida eucarística sea mi vida. Que los sufrimientos que sufres en el altar, también sean mis sufrimientos. Y que pueda morir después de haberte amado con todo mi corazón!".
        Años después, Emilia ingresó en la Sociedad de Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento y su fundador san Pedro Julián Eymard le trasmitió su mensaje: “Frente al reino de la impiedad hay que proclamar el reinado social de Jesucristo en su Eucaristía… es necesario que el Santísimo Sacramento cubra el mundo; la congregación del Santísimo Sacramento con todas sus ramificaciones no existe sino para consagrar a Jesucristo una fiesta del Corpus continua”.  San Pedro Julián le aseguró a Emilia María: "Tú perteneces al Santísimo Sacramento en la vida y en la muerte. ¡Es tu precioso tesoro!" Ella asintió: “Quiero ser su mendiga, dedicarle toda mi vida y cuanto tengo”.

       Devota discípula de santa Juliana de Cornillón en su ardiente amor al Santísimo Sacramento, sintió que la santa le inspiraba a que, así como ella en el siglo XIII logró introducir la solemnidad...
 

"La Lámpara del Santuario" y los primeros Congresos Eucarísticos____________

Beatriz Bergera Losa  
Presidente Diocesano de Santander

 

       D. Luis de Trelles, por entonces casi único redactor de “La Lámpara del Santuario”, acogió con entusiasmo el surgimiento de los “Congresos Eucarísticos” (1), de cuyos afanes de encender en las almas y en la sociedad la caridad eucarística y fomentar el culto de adoración era él partícipe por idéntica conciencia con los organizadores de ellos sobre la causa de los males sociales y su único remedio. ¡Cuántas veces se habría leído para entonces en las páginas de la revista lo mismo que el presidente del comité organizador del primer congreso, el de Lille, expresaba en la invitación que dirigía a “todos los cristianos que aman la eucaristía”!, invitación que aparece transcrita en el número del mes de abril de 1881 (L.L.S. Tomo XII, págs. 169 y 170): “…Este desencadenamiento de odios y de persecución contra el Catolicismo ha adquirido proporciones tales, que el hombre, por sí solo, es impotente para atajar el mal y remediarlo.

           Es precisa una intervención divina, extraordinaria. Únicamente nuestro Señor puede salvar nuestra sociedad, sólo de Él podemos esperar los socorros que necesitamos. Si no queremos perecer es indispensable provocar esa intervención. Y puesto que los ataques van dirigidos al corazón y a la esencia misma del Catolicismo, el corazón y la esencia misma del Catolicismo es lo que debemos defender, fijando más sólidamente a Cristo en las almas y en la sociedad, de donde se le quiere excluir. El mejor medio es dar la mayor extensión posible a las obras eucarísticas, es decir, a lo que mejor puede conducir al hombre a recobrar la vida, satisfaciendo al propio tiempo la justicia de Dios. Y como todas las naciones son culpables, como todas han desconocido y ultrajado la autoridad del Cielo, único dueño del mundo, es preciso que todas concurran a este trabajo de renovación por la Eucaristía. Un medio tan laudable...

 

Un providencial Año Josefino_______________

       Como nos recuerda el Concilio Vaticano II, en su Constitución “Gaudium et Spes“: “El Espíritu de Dios, con admirable providencia guía el curso de los tiempos y renueva la faz de la tierra”. Esta guía providencial se manifiesta en la Iglesia de múltiples y variadas maneras; entre otras muchas, podemos destacar las referentes al Magisterio de la Iglesia, recordando y profundizando en aquellas verdades más necesarias para vivir de acuerdo con la Fe en determinadas circunstancias históricas, y en las demostraciones de piedad del pueblo cristiano, que como subrayaba san Juan XXIII, tantas veces preceden a la reflexión teológica e incluso al mismo magisterio.
       A partir del pontificado del beato Pío IX hasta nuestros días, podemos destacar tres ámbitos en los que se ha manifestado, de un modo claro e incuestionable, esta providencia de Dios sobre su Iglesia. Nos referimos a la devoción al Corazón de Jesús, a la Virgen María y a san José. Tres hechos acaecidos, durante el pontificado de Pio IX, inauguran esta época que podemos calificar de corazonista, mariana y josefina.

        En primer lugar, la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, en 1854; después de siglos de disputas teológicas entre maculistas e inmaculistas, que habían estado acompañadas de grandes demostraciones de fervor y entusiasmo popular, artístico y académico en favor de la Inmaculada, el Papa consideró que, como se puede...

 

Centenario de la coronación canónica de San José de la Montaña______________________  

 

Gregorio Peña Martínez
 
Presidente Diocensano de Barcelona

         ESTE AÑO 2021 CONMEMORAMOS EL CENTENARIO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA IMAGEN DE SAN JOSÉ DE LA MONTAÑA. EN EL NÚMERO DE ABRIL DE 2020 DE LA “LA LÁMPARA DEL SANTUARIO” YA DEDICAMOS VARIOS ARTÍCULOS A SAN JOSÉ Y AL SANTUARIO DE SAN JOSÉ DE LA MONTAÑA EN BARCELONA.


         Esta imagen de san José la compró Madre Petra (fundadora de la Congregación de Madres de Desamparados y San José de la Montaña) y, el día de san José de 1887, junto con una imagen de Nuestra Señora de los Desamparados, se expuso en la inauguración de la capilla del Asilo de San Gervasio en Barcelona.
         Madre Petra había llegado a Barcelona el 25 de noviembre de 1886 acompañada de Madre Trinidad. 1Iban con la idea de fundar, en la Ciudad Condal, una casa para realizar su apostolado con niñas huérfanas pobres. Gracias a la ayuda que recibieron de personas piadosas, se instalaron provisionalmente en un piso de la calle Ataulf nº 12, hasta que encontraron otra casa más adecuada para su apostolado. Para eso habían ido a Barcelona. El 17 de enero de 1887 se trasladaron a la casa-torre llamada “El Puxet” en el barrio de San Gervasio.

         A los pocos días empezaron a recibir huérfanas pobres. La pobreza era extrema. Faltaban platos, tazas y todo lo relativo al servicio de mesa. Como no tenían con qué comprar, Madre Petra recurrió, como siempre, a san José diciéndole...
 

 

    Jerónimo y el poso de la doctrina cristiana  

        1.- UN HECHO QUE RECORDAR

          Lo que acontece al final de una vida, no es importante por lo que sucede ese día, sino más bien por lo que el personaje en cuestión ha ofrecido hasta ese momento. Nos referimos a la persona de San Jerónimo, patrono de los biblistas y uno de los cuatro Padres de la Iglesia de Occidente, fallecido en el año 420, de quien se ha cumplido el XVI Centenario de su muerte el pasado 30 de septiembre.
         A lo largo de la historia, Benedicto XV le había dedicado la encíclica Spiritus Paraclitus; el Papa Benedicto XVI ofreció durante su Pontificado dos catequesis en torno a él, además de haber publicado la Exhortación apostólica Verbum Domini en la fiesta de San Jerónimo del año 2010; y finalmente en el XVI Centenario de su muerte, el actual Papa Francisco escribió con tal motivo la Carta Apostólica Scripturae Sacrae Affectus, en la que alude al “gran amor por Cristo” que tenía San Jerónimo.

2.- JERÓNIMO, UN HOMBRE QUE DEDICÓ SU VIDA AL ESTUDIO

         A medida que el ser humano va avanzando en la vida, no se conforma con lo recibido de niño, sino que su mente requiere convicciones propias. Algo de este tipo intentó hacer Jerónimo, un dálmata nacido en las cercanías de Aquileya, a mediados del siglo IV. Muy pronto pudo dedicarse a los estudios literarios en Roma, donde recibió el Bautismo, cuando estudiaba Retórica en la Ciudad Eterna. Allí se familiarizó con los clásicos latinos, preludio de lo que hará más adelante con los de habla griega.

         Desde Roma, se dirigió a Tréveris, donde se iniciará en la vida ascética oriental, siguiendo la horma de Atanasio. Más adelante, en Aquileya, formará parte de un grupo de pensamiento...

 

130 aniversario del fallecimiento del venerable Luis de Trelles___________

Ángel Rodríguez González
Coordinador de la Fundación Luis de Trelles

  

FAMA DE SANTIDAD

        “El día 1ºde julio del corriente año, a las tres y media de la tarde, murió esta clase de muerte, durmió esta clase de sueño, el que fue fundador, propietario y constante redactor y director de esta Revista, el hombre de bien sin tacha, el caballero cristiano, el ardentísimo devoto del Santísimo Sacramento del Altar, D. Luis de Trelles y Noguerol”.

(“La Lámpara del Santuario”, Tomo XXII-1, 1891, pág. III)

         Así informaba el doctor Fernando Canillas Caridad, presidente de la Sección de la Adoración Nocturna de Zamora, el fallecimiento de don Luis de Trelles. Don Fernando era, además de un colaborador inestimable para don Luis en la época en que “La Lámpara” se editó en Zamora, un gran amigo, y cada vez que el Venerable visitaba la ciudad se hospedaba en su casa. Por eso, fue él quien le atendió en su enfermedad y estuvo a su lado en el momento de su muerte, y fue el primero que, de modo directo, sin metáforas ni eufemismos, expresó la santidad del Venerable, cuando escribió que tuvo:
“el consuelo de haberle acompañado en sus últimos trabajos, de haberle cuidado en su última enfermedad, de haber sido su confidente en las últimas efusiones de su alma, y de haber presenciado el espectáculo majestuoso y sublime de su santa muerte”.

(“La Lámpara del Santuario”, Tomo XXII-1, 1891, pág. IV)


         Pero ya en vida, don Luís tuvo fama de santo, de persona recta y piadosa, y son muchos los testimonios que dan fe de ello, como por ejemplo:

    • El 20.08.1873, la Marquesa doña Luz María de Castilleja le escribía desde Francia: "Lo que me mueve a escribir a usted tal vez con demasiada franqueza es que usted ama a Jesús, le gusta ocuparse de Él, ve que es una necesidad del corazón de la cual no se puede pasar, y necesita hablar de Jesús y con Jesús, como hace falta comer para alimentarse".
    • El 10.04.1890, el censor zamorano de “La Lámpara”, presbítero don Juan María Ferreiro Rodríguez, reconocía a don Luis su elevación admirable: “Mi pequeñez no alcanza...
 

El Caballero de Auschwitz_____

Miguel Bordas Prószyñski
Presidente Nacional de la Milicia de la Inmaculada

 

Herederos de Dios y coherederos con Cristo,  
ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados1   

         En el número del pasado mes de abril de “La Lámpara del Santuario” tuvimos la oportunidad de recordar la intención de la primera misa de San Maximiliano Mª Kolbe - pro amore usque ad victimam. También vimos cómo su piedad eucarística fue formando al Padre Kolbe en la lógica del darse hasta la cumbre del heroísmo, conformando su identidad sacerdotal con Cristo, quien por nuestra salvación dio su vida en la Cruz. Dando por supuesto que nuestros lectores ya conocen suficientemente bien los principales episodios de la vida del franciscano polaco, especialmente el de las “dos coronas” que le ofreció la Inmaculada en una aparición cuando era niño (la roja del martirio y la blanca de la pureza), así como el del ofrecimiento de su vida por la de otro preso en el campo de concentración de Auschwitz en 1941; en el presente artículo, sin embargo, recogeremos algunas consideraciones sobre su martirio, tanto del Magisterio, como de los propios escritos de nuestro santo.

         Según el Catecismo, el martirio es el supremo testimonio de la verdad de la fe; designa un testimonio que llega hasta la muerte. El mártir da testimonio de Cristo, muerto y resucitado, al cual está unido por la caridad. Da testimonio de la verdad de la fe y de la doctrina cristiana. Soporta la muerte mediante un acto de fortaleza2. A este respecto, santo Tomás enseña que el martirio es, entre todos los actos virtuosos, el que más demuestra la perfección de la caridad, ya que se demuestra tener tanto mayor amor a una cosa cuando por ella se desprecia lo más amado [la propia vida] y se elige sufrir lo que más se odia [la muerte]3. El mismo Doctor Angélico explica que “mártires” es lo mismo que “testigos”, es decir, en cuanto con sus padecimientos corporales dan testimonio de la verdad hasta la muerte; no de cualquier verdad, sino de la verdad...

 

Monumentos al Sagrado Corazón en España_____

EN JEREZ DE LA FRONTERA

         Jerez de la Frontera es famoso por sus vinos, y por su importante historia reflejada en su arquitectura y, además, es sede episcopal. En este lugar se encuentran varias y preciosas imágenes monumentales del Sagrado Corazón de Jesús en los lugares más diversos.
          Cuentan que, desde comienzos del siglo XX, y especialmente tras la Consagración de España en el Cerro de los Ángeles en 1919, se fueron realizando sucesivamente “monumentos, esculturas e imágenes en templos y conventos, en espacios públicos, colegios y edificios oficiales, en bodegas y cortijos y haciendas”. Así lo explican José y Agustín García Lázaro, en un estudio sobre la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en Jerez de la Frontera. Y explican cada uno de ellos. (Blog “En torno a Jerez”, La devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Algunos monumentos singulares en Jerez y su entorno. 17 de junio de 2018: www.entornoajerez.com). De aquí hemos sacado los datos para redactar este artículo.
Posiblemente el más conocido sea el levantado junto a la ermita de El Calvario, bendecido en 1922 por el arzobispo de Sevilla, cardenal Eustaquio Ilundain y Esteban, a la vez que realizó la consagración del municipio el alcalde José González Rueda. Las obras fueron ejecutadas por la empresa madrileña Casal y Peña, que encargó las imágenes al escultor sevillano Francisco Ceballos Montenegro. Con una altura de quince metros era visible desde muchos puntos de la ciudad. La imagen de Jesucristo tiene tres metros de altura, y a sus pies se encuentran las esculturas de cuatro santos relacionados con el amor de Cristo, que son santa Teresa de Jesús, san Agustín, santa Margarita de Alacoque y el padre Hoyos.
         Otras imágenes del Corazón de Jesús están en las antiguas bodegas de Díez Mérito y en las bodegas de Domecq, ambos coronando la puerta principal. La primera de ellas es de piedra y dicen que es del año 1910. La segunda es de bronce y del artista valenciano Ramón Chaveli. En este caso, a los pies de la imagen leemos una frase con la promesa realizada a santa Margarita: "Bendeciré las casas donde la imagen de mi corazón sea expuesta y honrada".

         Otras imágenes del mismo escultor son la que estuvo situada en un patio del Hospital Santa Isabel de Hungría, y la que realizó...

      

 

Guía del adorador______       

Juan Jaurrieta
Adorador nocturno

SAN JOSÉ, MODELO DE ADORADOR     

        

       

         Seguimos contemplando la figura del santo Patriarca como el primer adorador y modelo de adoradores.
         Lo que contempla el adorador en la Hostia no es otra cosa que la HUMANIDAD de Dios. Dios ENCARNADO, escondido bajo las especies de pan y de vino.
          Por eso tenemos que aprender a conocer a DIOS, escondido en su humanidad, y escondido bajo las especies de pan y de vino.
          Por eso, san José es maestro de adoradores.
          El CUERPO DE CRISTO es la HOSTIA consagrada.
          El CUERPO DE CRISTO es el Niño Jesús.
          Es la Humanidad de DIOS.
          ¿Y quiénes fueron los primeros que contemplaron esta HUMANIDAD? Evidentemente la Virgen y san José.
          Y es esta la contemplación que tenemos que aprender los adoradores.
          Hasta cuatro veces se le presenta el ángel por la noche, que es el territorio de los sueños. San José meditaba la ley del Señor, día y noche, y en esa meditación, en esa contemplación del misterio de la salvación, surge la voz del Señor a través de su ángel.

  • “Y cuando despertó José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado” (Mt 1, 24)
  • “He aquí que un ángel del Señor se apareció en sueños a José y dijo:  Levántate y toma...

 

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