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Adoración Nocturna Española

 

Adorado sea el Santísimo Sacramento   

 Ave María Purísima  

 
 

 

2022

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Temas de reflexión

Mayo

 

MANUAL, pág.  XXXI  - V. Adorado sea el Santísimo Sacramento…

          Hace ciento cinco años que la Virgen se apareció en Fátima y prometió a unos pastorcillos: “Mi Corazón Inmaculado triunfará"; dos de ellos, los hermanos Francisco y Jacinta ya canonizados, y su prima, Hermana Lucia del Corazón Inmaculado de María, Sierva de Dios.

          A los pastorcillos les prometió llevarlos pronto al Cielo, pero a Lucia, la mayor, le dijo que se quedaría para difundir la devoción a su Corazón Inmaculado; ante los temores y miedos que le manifestó la niña, la Virgen le dijo: “Mi Inmaculado Corazón será siempre tu refugio”.

          Aquellos pastorcillos adoctrinados por el Ángel, en el amor a Jesús Sacramentado y en el espíritu de reparación por los pecados que ofenden al Señor, les enseña la oración de reparación: Santísima Trinidad… Dios mío yo creo…, que la rezaban unida a sus sacrificios, conscientes de los designios de la Providencia.
         

          Desde su inocencia y guiados por la acción del Espíritu Santo por medio de la Virgen, vivieron el amor a Ella y a Jesús, y por los pecadores, ofreciendo sacrificios, rezando el rosario diariamente, Francisco pasaba muchas horas acompañando a Jesús en el sagrario, “que está muy solo”.

          Vivo ejemplo para nosotros adoradores, para imitar y pedir la intercesión a estas “luminarias”, que nos enseñen el camino que nos ha mostrado el Cielo.

          La última aparición de la Virgen, en el mes de octubre, además de varias manifestaciones sobrenaturales, comprobadas por más de setenta mil personas, apareció san José con el Niño bendiciendo al mundo; no olvidemos la insistencia del Papa Francisco en acudir en TODO a san José, en estos tiempos que nos toca vivir; a la vez dijeron aquellas palabras que deben resonar en nuestro corazón de adorador, “No ofendan más a Dios que ya está muy ofendido”.

          Desde entonces, todos los Papas han tenido muy presentes las peticiones de la Virgen en Fátima, animándonos, con su palabra, ejemplo y peregrinación a hacer vida el mensaje de la Virgen.

          Mensaje de rezar el Rosario todos los días, sobre todo en familia, bajo el patrocinio de San José, amor a la Eucaristía y actos de reparación y sacrificios por la conversión de los pecadores, como recuerda la oración enseñada por la Virgen, para rezar después de cada misterio del Rosario, “Oh Jesús mío perdonad nuestros pecados…

          La promesa del triunfo del Corazón Inmaculado de María, vinculada a la celebración de los cinco primeros sábados de mes en reparación, con las indicaciones que Ella nos ha dado, sigue siendo urgente y actual: Reparar las blasfemias contra la Inmaculada Concepción. Reparar las blasfemias contra la Virginidad de la Virgen Nuestra Señora. Reparar las blasfemias contra la Maternidad Divina, rechazando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres. Reparar por los que procuran influir en el corazón de los niños: ignorancia, indiferencia, desprecio y odio hacia esta Inmaculada Madre. Reparar las ofensas con las que la ultrajan directamente en sus sagradas imágenes.

          La Virgen muestra la preocupación por sus hijos, y por la salvación eterna de los mismos, en la Patria del Cielo; así se lo recordamos en el rezo de la Salve, “vuelve tus ojos misericordiosos” , “Muéstranos a Jesús”. Juan Pablo II, unido estrechamente al mensaje de Fátima, en sus viajes a España, nos recordaba “España tierra de María”.  Ella sigue mostrándonos la misericordia de su Hijo, en cientos de santuarios marianos extendidos por toda nuestra Patria, con tan queridas advocaciones, títulos entrañables y familiares para nosotros sus hijos, para mantener y aumentar la fe del Pueblo de Dios.

          Nos recuerda Juan Pablo II : “que, en este amor misericordioso de su Hijo, manifestado ante todo en contacto con el mal moral y físico, participaba de manera singular y excepcional el corazón de la que fue Madre del Crucificado y del Resucitado. En Ella y por ella, tal amor no cesa de revelarse en la historia de la Iglesia y de la humanidad (Dives in misericordia).

          De la mano de la Virgen, y en su Corazón Inmaculado, acudimos a nuestra vigilia mensual para, con Ella y como los pastorcillos, consolar, reparar, orar por la conversión de los pecadores y  por el Papa al que tenía especial predilección Jacinta; darle todo  nuestro amor al Corazón eucarístico de su Hijo, para que, a través de su Madre, nos haga apóstoles  de su misericordia para tantas personas tan necesitadas que la están buscando sin saberlo; para que no ofendan más a nuestro Señor…, y, desde nuestra pequeñez, ser “luminarias”, para que se acelere el triunfodel Inmaculado Corazón de María, como lo ha prometido.

          El Papa Francisco nos dice en Evangelii gaudium: “Nosotros hoy fijamos en Ella la mirada, para que nos ayude a anunciar a todos el mensaje de la salvación, y para que los nuevos discípulos se conviertan en agentes evangelizadores; vivamos mirando a María y volveremos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes”.

          Los santos pastorcillos, aprendieron en la escuela de la Virgen esas virtudes que han de ser propias de los adoradores, que el mismo Señor nos enseñará, como lo hizo su Madre, con los santos Francisco y Jacinta Marto, en las horas de silencio nocturno, sintiendo el latido de su Corazón.

PREGUNTAS

- ¿Soy apóstol del Inmaculado Corazón en unión a la Eucaristía, celebrando los cinco primeros sábados, me he consagrado a su Corazón?

- ¿Vivo el espíritu de reparación siendo apóstol de la misericordia?

- ¿Sigo la petición de la Virgen de rezar el rosario todos los días, y lo difundo en familia?

- ¿Tiene un lugar preferencial San José en mi familia?